miércoles 25 de febrero de 2009
domingo 4 de enero de 2009
Campana sobre campaaaana!!!
Sé que mi memoria es frágil, pero yo no recordaba tanto alboroto en estas fechas. Todo comenzó en la guarde, cuando Celes y Ana se empeñaron en hacernos pintar un millón de tiritas verdes, pegarlas en una especie de árbol. La cosa fue a peor un día que aparecieron en clase una especie de duende gigante vestido de rojo y una sota de bastos a la que llamaban paje real. El primero me sonaba, porque ya lo había visto en la tele, con Micky Mouse, y le llamaban "Santa", pero el segundo... ¡cómo se pueden llevar esas mallas!
Casi al mismo tiempo y sin que me diese cuenta, Paz y abuela Marisa comenzaron a torturarme con una canción que pronto no me pude sacar de la cabeza "Campana sobre campana, y sobre campana una". Yo no entendía nada, si había campaña una y campana dos, por qué no campana tres, cuatro, cinco... Mamá se sumó a la tortura a la hora del baño: "Pero mira como bebén los peces en el río..." y así día tras día. Cuando era yo la que las cantaba, todos se volvían locos. "Pero que lista que es mi niña!!!!", decían.
Ya estaba empezando a acostumbrarme a ello cuando entraron en juego dos nuevos factores desestabilizantes... Mami y papi no sólo plantaron un árbol en el salón, sino que le colgaron bolas y regalitos rojos que NO ME DEJABAN TOCAR!!!! ¿Por qué tanta tortura? Con lo divertido que es jugar con las bolitas
Lo peor estaba por llegar. A su lado, una granja entera, llena de animales -buey, vaca, caballos, ovejas, patos, ocas...- todos a mi alcance y todos, también, intocables. Menos mal que mami se apiadó y me dejó colonizar aquello, que comenzó llamándose belén y acabó siendo la granja de pepito. Lo que no entiendo por qué insistía tanto: "Claudia, eso no son piratas, son pastorcillos!!!" Pues qué aburridos.

Sin embargo, el resultado fue bueno...

Casi al mismo tiempo y sin que me diese cuenta, Paz y abuela Marisa comenzaron a torturarme con una canción que pronto no me pude sacar de la cabeza "Campana sobre campana, y sobre campana una". Yo no entendía nada, si había campaña una y campana dos, por qué no campana tres, cuatro, cinco... Mamá se sumó a la tortura a la hora del baño: "Pero mira como bebén los peces en el río..." y así día tras día. Cuando era yo la que las cantaba, todos se volvían locos. "Pero que lista que es mi niña!!!!", decían.
Ya estaba empezando a acostumbrarme a ello cuando entraron en juego dos nuevos factores desestabilizantes... Mami y papi no sólo plantaron un árbol en el salón, sino que le colgaron bolas y regalitos rojos que NO ME DEJABAN TOCAR!!!! ¿Por qué tanta tortura? Con lo divertido que es jugar con las bolitas
Sin embargo, el resultado fue bueno...

... y a partir de ahí desistí y me dejé llevar por eso que todos llaman espíritu navideño: Comer, comer, comer, fiestas, fiestas, fiestas, acostarme tarde, tarde, tarde, no ir al cole nunca, nunca, nunca y, para colmo REGALOS!!!!!!

Y ahora, por qué todos se mosquean cuando llego a una casa y pregunto: "¿Dónde está mi regalo?"
Y ahora, por qué todos se mosquean cuando llego a una casa y pregunto: "¿Dónde está mi regalo?"
Un poco de intimidad, por favor!!!!
Es azul, suave al tacto y no está demasiado frío. Además, mamá me pone un alfombra debajo para que mis pies estén calentitos, me deja leer un libro o miramos juntas las fotos que hay colgadas en la pared. Parece divertido sí, pero a mi, el tema del orinal y de acudir al baño cada vez que quiero hacer "cacola" no me va. Eso no quiere decir que una sea una guarra que caga -ups, perdón- en el primer sitio que encuentra. No, yo tengo mis preferencias y hay un rincón en el salón, entre el sofá grande y la butaca que es ideal para ello. Además, con suerte, puedo ver la tele por el huequecito que queda entre ambos. Mamá y papá ya me tienen calada y cada vez que echo a correr y me acurruco ahí me preguntan "¿qué estás haciendo, Claudia?" No entiendo por qué no me creen cuando les digo que nada...
domingo 21 de diciembre de 2008
viernes 5 de diciembre de 2008
Verano
Ya estamos en diciembre, casi Navidad, y todavía tenía algunas fotos del verano sin publicar. Estas dos son cortesía del Tío Javi, son del pasado mes de julio, cuando conocí a mi primita Iratxe, de Vitoria.
domingo 5 de octubre de 2008
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